Trabajo Multidisciplinar Y Visión Holística de la Salud (parte 1)

Trabajo Multidisciplinar Y Visión Holística de la Salud (parte 1)

Cada vez más personas se están dando cuenta de la necesidad de una visión integrativa de la salud. Comprenden que depende de múltiples factores como la alimentación, el bienestar emocional, la influencia de toxinas ambientales, una buena asistencia médica y profesional, así como otros factores de su estilo de vida. Afortunadamente, numerosos profesionales empiezan a tener en cuenta otros factores diferentes a los meramente relacionados con su campo de conocimiento. Es ahí donde las condiciones psicológicas están cogiendo fuerza, junto las ambientales y las sociales. Sin embargo, aunque muchos abogan por una salud integral, pocos usuarios la encuentran en la práctica.

Hace años que busco un modelo integrativo de las diferentes disciplinas que intervienen directa o indirectamente en la salud de las personas. A medida que he ido ampliando mi mirada, este concepto ha ido creciendo más y más hasta llegar a la conclusión de que todo está relacionado con la salud y que depende de múltiples factores en interacción. ¿Cómo poder abarcar un objeto de estudio tan sumamente amplio sin perderse en él? Creo que muchos estudiosos y profesionales no sólo se hacen esa pregunta si no que tratan de crear un modelo. Desde mi experiencia, ese modelo se está construyendo colectivamente. Por ahora, cada vez más profesionales abogamos por la coherencia entre visión y metodología. Es decir, visión holística y trabajo multidisciplinar. Vayamos paso a paso.

 

¿Qué es el holismo?

Posiblemente se ha abusado de este término, pero su significado es el que mejor se acomoda, desde mi punto de vista, a una visión integral de la salud y a una metodología multidisciplinar. Proviene del griego λος [yólos]: "todo", "por entero", "totalidad". En oposición al reduccionismo, supone una posición metodológica y epistemológica que pretende que los diferentes ámbitos que afectan al ser humano (biológicos, sociales, económicos, psicológicos, etc.) deben ser analizados en su conjunto y no solo a través de las partes que los componen. Lo más interesante del holismo es que considera que, en interacción, los componentes crean sinergias dentro del sistema. Es decir, mayores beneficios que la suma de sus partes.

Podríamos hablar simplemente de salud integral o de salud sistémica, pero el concepto requiere mayor concreción. Lo integral, además de asociarlo a masas con mayor aporte de fibra en nuestra dieta, simplemente atiende a la capacidad de aunar influencias, disciplinas o visiones múltiples, no incluyendo los beneficios de su interacción. Una mezcla rica y nutritiva, pero nada más. La visión sistémica, ya acuñada para una tendencia muy importante dentro de la psicología, nos habla mejor del análisis de la interacción de los componentes de un todo. Resulta muy útil para el estudio del mismo, como con la Teoría de Sistemas. Son prácticamente sinónimos holístico y sistémico. De hecho, a veces podré intercambiar ambos términos por comodidad literaria. Mas tienen matices ligeramente diferentes que me hacen inclinarme por el primero. El más importante se centra en la metodología. El pensamiento sistémico no implica necesariamente una defensa de la multidisciplinareidad, pues se centra en el análisis del sistema y su interacción con otros, no en el propio sistema de profesionales que analizan e interviene en él. Sin embargo, como ya he adelantado, el holismo es una posición metodológica, además de epistemológica. Hay, necesariamente, una coherencia (podríamos decir sinergia) entre la forma de trabajar y la forma de conocer. Eso es lo que necesita un modelo de salud: coherencia entre el modelo de conocer el mundo y la forma de actuar en él.

 

Por tanto, ¿qué es Salud Holística?

En resumen, podríamos decir que el concepto de Salud Holística incluye tres ejes:

- De lo físico a lo espiritual: La Salud comprende algo más que lo meramente biológico. La OMS amplió hace muchos años este concepto. Desde una perspectiva holística, el cuerpo físico está en interacción con lo psicológico. La espiritualidad es una parte cada vez más aceptada por la ciencia como una necesidad y característica humana. Las filosofías tradicionales orientales no tienen inconveniente en integrar estos aspectos del ser humano desde hace cientos o miles de años. Podemos hablar de lo existencial y lo trascendental si la palabra espiritual la tenemos más relacionada con la religión. Sea como sea, incluso un ateo tiene una cosmovisión. Año tras año, la ciencia nos da claves más amplias. La repercusión en nuestra forma de concebir el Universo por parte de la física cuántica o la teoría de cuerdas de la Física son ejemplos que nos hacen preguntarnos por el sentido y la trascendencia de las cosas y la existencia.

- Del individuo al colectivo: Pero no nos quedamos aquí. El entorno de la persona es también tremendamente influyente en su estado de salud. No es lo mismo vivir en una ciudad que en el campo, en un país del tercer mundo que ser occidental, pertenecer a una clase social baja, media o alta, estar socializado o no, tener familia al cargo, apoyo social o vivir solo. Estos factores y muchísimos más nos influyen en nuestros hábitos, apoyos y dificultades de la vida diaria. Son parte de nuestro entorno. Nuestro concepto de Salud va de lo individual a lo colectivo. Estaremos de acuerdo que nuestra familia, entorno laboral, el barrio donde vivimos, las políticas sociales o la economía global y local son factores que nos influyen. Lo que nos lleva al último punto de la definición de holístico e integral.

- De lo terapéutico al estilo de vida: Si sólo nos centramos en la terapia, estamos tratando la salud desde la enfermedad o los desequilibrios, pero no fomentando mejores hábitos saludables. Éste último punto tiene mucho que ver con el empoderamiento de las personas en su proceso de salud. Cuando están enfermas, necesitan las terapias adecuadas, junto con un cambio en sus hábitos y entorno, los cuales han provocado, en la mayoría de los casos, dichas enfermedades. El terapeuta puede limitarse a trabajar en su área de conocimiento o tratar “CON” la persona para mejorar su salud de forma integral. Además, las personas pueden tomar las riendas en su proceso de salud informándose, haciendo ejercicio, comiendo sano, limitando el estrés, ampliando sus redes sociales y los lazos afectivos que los unen, cuidando su entorno de trabajo, escolar y familiar, participando en los asuntos de su comunidad, tener en cuenta su espiritualidad, desarrollarse personalmente, etc. 

Por tanto, Salud Holística es el conjunto de variables que hemos de tener en cuenta en la salud de las personas, así como la interacción de las mismas, que no se pueden contemplar desde un único punto de vista sino como un todo integrado y cambiante. 

Autor: Javier Ferrando Esteve